PRINCIPIO DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MARCO DE PLATA
En aquel tiempo, dijo el Papa a los romanos: "Cuando viniere el hijo del hombre a la sede de nuestra majestad, decidle primero: "Amigo, ¿a qué has venido?" Y si él continua llamando sin daros nada, arrojadlo a las tinieblas exteriores".
Y aconteció, pues, que cierto clérigo pobre fue a la corte del señor Papa y dio voces diciendo: "Apiadaos de mí por lo menos vosotros, porteros del Papa, pues la mano de la pobreza me ha herido. Yo soy ciertamente pobre y necesitado y por ello os pido que socorráis mi calamidad y miseria".
Pero ellos al oir esto se indignaron en extremo y le dijeron: "Amigo, tu pobreza váyase contigo a la perdición. Hazte atrás, Satanás, pues no sabes lo que puede el dinero. En verdad, en verdad te digo que no entrarás en el goce de tu señor mientras no dieres la última moneda"....
Carmina Burana, Anónimo